2. Inmersión

Como licenciado en BBAA, es inevitable que Duermevela, como cualquiera de mis novelas, lleve un sello personal: lo sensorial está presente a lo largo de la trama; involucra los cinco sentidos, y en especial, la vista. De este modo, cada escena de cada capítulo, tiene un impacto visual para el lector, convirtiendo la lectura en una experiencia inmersiva muy fluida. Cada escena ha sido a menudo visionada y descrita como una secuencia de cine que permite al lector visualizarla en detalles ambientales relevantes o sugerentes. Es fácil así imaginar el contexto y las situaciones que el lector recrea con facilidad, entrar en la piel de los personajes principales.

Duermevela: Sinopsis

Bérgamo, 1943.

En la Italia dividida de Musolini, los alemanes empiezan a ocupar el norte.

Giácomo y Giada se conocen en la biblioteca que preside el corazón de la ciudad vieja.Él es un balilla que abre los ojos a un mundo en guerra. Ella es una joven que hace turnos de bibliotecaria mientras vive su primmer desamor. Tras la pérdida de sus padres, Giácomo es acogido por sus tíos: una sencilla familia de labriegos. Todo cuanto le queda es la tierra, para aprender a enterrar en ella su dolor, pero también a sembrar lo que crece imparable en su corazón. Giada le regaló un diario. Cuando se encuentran de nuevo años después, lo que parece solo un destello, es suficiente para despertar en él una ilusión recóndita. Con él, empieza a cobrar vida un diario muy particular, que poblará sus noches de oportunidades, de sueños por cumplir, antes de que el destino mueva otra vez el tablero de juego.

Milán, que enmarca el milagro económico de la posguerra, es también escenario de los pequeños milagros cotidianos. Una última oportunidad para corazones que anhelan lo imposible.